Setenta Y Un Años Justos la nueva novela del escritor español Romeo Aischa

Romeo Aischa es el pseudónimo- en un homenaje póstumo a sus queridísimas abuelas y can – de un entusiasta de la república romana y del propio concepto republicano. En su primera novela relata la fundación y evolución de la república temprana. La cronología comprende desde el año 509 a.C. hasta el 439 a.C. , ambos incluidos.

La historia que cuenta no es la del origen de Roma, pura leyenda, ni la de las guerras Púnicas, la posterior decadencia de la República o el siempre decadente imperio, épocas de las que sobra bibliografía. La historia que cuenta es la gran olvidada, el breve espacio de tiempo en el que se sentaron las bases de casi todo lo bueno que conocemos, haciendo posible, aunque real, que empezó hace más de de dos mil quinientos años y que nunca había sido completamente desvelada, hasta ahora.

Conversando con el escritor Romeo Aischa

He escrito una novela, una de esas cosas absurdas que uno hace en la vida cuando se aburre, como tener hijos o plantar árboles. No es que sea muy buena, es que es la polla en verso, aunque está escrita casi en su totalidad en prosa. Cuesta cerca de 25 euros pero si le parece demasiado cara, compre otra.

Si decide leerla, yo pongo a su disposición todo un pozo de sabiduría: las claves de la civilización mundial, las fronteras de la libertad humana y el correcto fluir de la sangre y el esperma en el Universo. ¡Contemplad la luz!, si tenéis el valor necesario.

Romeo Aischa es el pseudónimo- en un homenaje póstumo a sus queridísimas abuelas y can – de un entusiasta de la república romana y del propio concepto republicano.

Dicen que leer no hace más inteligente; por suerte para usted, futuro lector en potencia, leer mi libro sí. Para Horacio un escrito debía dejarse respirar durante décadas antes de publicarse. Dostoyevski objetaba que el escritor necesita comer y por tanto vender textos imperfectos. Estoy de acuerdo con los dos y por eso me he parado en un término medio.

De todas formas el resultado siempre es decepcionante, el artista es el que mejor conoce los defectos de su obra. Y voy a ser un poquito humilde, más que nada porque ni siquiera la he visto impresa. Como Berlanga, que nunca solía ver sus películas una vez acabadas.

Según Malraux la persona inteligente busca el origen de las cosas. Mi libro trata sobre el origen del sistema que rige nuestras vidas. Si le interesa el tema soy una fuente primaria. Dice Bernard Shaw al final de The Devil’s Disciple, que al ser pura ficción puede darse por cierto palabra por palabra.

La edición es solo en formato analógico. No creo en los ewoks, esto… e-books; hay cosas para las que la electrónica no sirve. Es una pena que tengan que morir árboles, ¿por qué no harán el papel con ramas si es el mismo material que los troncos?

Todo es muy artesanal porque he decidido editarla y distribuirla yo, no la he enviado a ningún concurso ni a ninguna editorial, muestra de que confío plenamente en ella. A mí me gusta así.

Ya que es nueva y digamos rara y exclusiva, algo poco frecuente hoy en día, tiene un precio un poco elevado. Para pobres e individuos sin interés en objetos de calidad, culto o estima hay montones de novelas.